martes, 17 de junio de 2008

La vida es real solo cuando yo soy


La decisión categórica a la que llegué el 6 de noviembre de 1927 consistía en lo siguiente: Movilizar todas las posibilidades de mi presencia general, ya fuesen las adquiridas personalmente o las recibidas por herencia, para que al momento en que comenzara el nuevo año, momento que coincide con mi venida al mundo, encontrara un medio para salir de esta situación. Y si no llegaba a encontrarlo, la última noche del año me pondría a destruir todos mis escritos, calculando el tiempo de tal manera que, a la media noche, llegado a la última página, me destruyese yo también. Así pues, a partir del 6 de noviembre, al mismo tiempo que me aplicaba a vivir y a trabajar como antes, a fin de que mi insólito estado pasase inadvertido a los ojos de los que me rodeaban, mantuve mi pensamiento sobre el único asunto que me importaba. Y mi concentración intencional sobre este tema era tan fuerte que después de uno o dos días todos mis pensamientos automáticos comenzaron a fluir por sí mismos exclusivamente en esta dirección. El tiempo pasaba...

G. I. Gurdjieff

No hay comentarios: