martes, 1 de julio de 2008

EL ALMA DESP1ERTA


Un hombre o mujer está despierto cuando todos sus componentes o partes que lo conforman funcionan al cien por cien. El ser despierto es el que fluye de forma natural, teniendo como único motor de mando su alma o ser.
No hay que confundir un hombre despierto con un hombre feliz. Se puede funcionar de forma equilibrada en todos los aspectos y debido a situaciones de diferente índole encontrarse en un estado de angustia o infelicidad. Sin embargo, no pierden su fondo y pasan esos estados y momentos de gran dureza con la entereza que les da su alma, y el conocimiento del sentido oculto de todo acontecer.
El hombre y la mujer cuyo funcionamiento es completo son aquellos seres que se mantienen por encima de lo estipulado. Saben analizar todo lo que les llega del exterior y superan toda posible imposición de modas, costumbres, tendencias, etc. El hombre despierto avanza por la vida aprendiendo de sus propias decisiones y sus consecuencias.
El hombre y la mujer despiertos no atienden a conclusiones y pautas de los otros seres. Se caracterizan por su curiosidad, aprenden estudiando y observando todo su entorno.
Nunca intentan convencer a los demás de sus propios pensamientos, pues saben de antemano que no existe una verdad y que todos tenemos nuestra verdad. El hombre y la mujer despiertos no compiten, son anti-mejor, anti-primero, anti-más. El hombre y la mujer despiertos miran todo su entorno, todas las situaciones, lo que les hiere y lo que les da felicidad, intentando aprender y no adherirse a ninguna pauta fija, a ninguna filosofía, a ninguna moda.
El hombre y la mujer despiertos saben encontrar lo positivo de toda persona, para ellos la belleza no es armónica y simétrica. Su sentido de la belleza se apoya en lo interior y no en lo exterior.
Son seres desinteresados, espontáneos; ríen, lloran, se enfadan. Nunca manipulan a nadie, intentan que las personas con las que se relacionan se encuentren bien. No soportan el sufrimiento físico ni psicológico de los otros seres.
El hombre y la mujer despiertos pasan por la vida al cien por cien, intentando ser sinceros consigo mismos. Un hombre una y mujer despiertos nunca mienten, sus verdades son sinceras y directas, dicen siempre por norma lo que piensan. Cuando se equivocan saben decir «lo siento». No tienen un orgullo mal entendido. Su moralidad no se atiene a normas y reglas impuestas del exterior. Tienen su propia norma moral basada en «nunca hagas lo que no te gustaría que te hiciesen a ti».
El hombre y la mujer despiertos utilizan su parte más espiritual o alma como fuente en su actitud de vida. La sabiduría del alma y sus necesidades son las que marcan el acontecer de los hechos. E ser despierto conoce la existencia de la causalidad y no de la casualidad. Para este tipo de seres todas las situaciones tienen poder y fuerza de aprendizaje. El misterio se encuentra en todas las vivencias. Su alma despierta unida a sa mente, saben moverse y hacer una lectura diferente de todo lo que sucede a su alrededor.
El hombre y la mujer despiertos necesitan estar en contacto directo con la naturaleza. La naturaleza es para estos seres el aumento de su alma, en ella recuperan sus fuerzas internas y se purifican de toda la negatividad psicológica y emocional.
El hombre y la mujer despiertos utilizan la intuición al igual que el análisis lógico. Para ellos las capacidades más sutiles son las más importantes por provenir de la sabiduría acumulada de su ser o alma, así corno de la conciencia universal y, contrariamente, el análisis racional proviene de las limitadas neuronas, que a su vez están interferidas por sus emociones.
El ser humano que funciona rigiéndose por su alma o su ser es una persona que sabe continuar su sendero de .aprendizaje sin encasillarse en ideas y conceptos fijos. Su agilidad intelectual y mental se unifican con su sed de conocer y experimentar del alma y todo ello consigue que la persona sea un ser libre. Sus conceptos se crean sin esclavizar, se remodelan adaptándose continuamente a los nuevos conocimientos y capacidades que surgen de su continua vivencia.
Todo ello lleva al hombre que ha alcanzado un grado de «elasticidad interna» a no verse oprimido ni dominado por las situaciones. Su actitud crítica hacia sí mismo y su constante alma que observa el acontecer de todo, le permiten poseer una madurez interior que le dará a su vez una impensable capacidad ante el sufrimiento...

EL ALMA_LA BELLEZA DE LO INTELEGIBLE

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