martes, 1 de julio de 2008

LAS PUERTAS DE LA PERCEPCIóN


Ilustración:Cuestionarse_Alex Grey

Blake escribió con mucha amargura:”Siempre he advertido que los Ángeles tienen la vanidad de hablar de sí mismos como de los únicos sabios. Hacen esto con una confiada insolencia que brota del razonamiento sistemático.”
El razonamiento sistemático es algo de lo que tal vez no podamos prescindir ni como especie ni como individuos. Pero tampoco podemos prescindir, si hemos de permanecer sanos, de la percepción directa, cuanto menos sistemática mejor, de los mundos interior y exterior en los que hemos nacido. Esta realidad es un infinito que está más allá de toda comprensión y, sin embargo, puede ser percibida directamente, y desde cierto punto de vista, de modo total. Es una trascendencia que pertenece a un orden distinto del humano y que, sin embargo, puede estar presente en nosotros como una inmanencia sentida, como una participación experimentada. Saber es darse cuenta, siempre, de la realidad total en su diferenciación inmanente; darse cuenta de ello y, aun así, permanecer en condiciones de sobrevivir como animal, de pensar y sentir como ser humano, de recurrir cuando convenga al razonamiento sistemático. Nuestra finalidad es descubrir que siempre hemos estado donde deberíamos estar. Por desdicha, nos hacemos muy difícil esta tarea. Pero, entretanto, hay gracias gratuitas en la forma de realizaciones parciales y fugaces. Bajo un sistema de educación más realista y menos exclusivamente verbal que el nuestro, todo Ángel —en el sentido que Blake da a la palabra— tendría autorización j5ara un banquete sabático, sería inducido y hasta, en caso necesario, obligado a hacer de cuando en cuando, por medio de alguna Puerta Química en el Muro, un viaje al mundo de la experiencia trascendental. Si esto le aterrara, sería una desdicha, sin duda, pero probablemente saludable. Si le procurara una iluminación breve, pero sin tiempo, tanto mejor. En cualquiera de los casos, el Ángel perdería algo de la confiada insolencia que brota del razonamiento sistemático y de la conciencia de haber leído todos los libros.
Cerca ya del fin de su vida, Aquino experimentó la Contemplación Infusa. Después de esto, se negó a trabajar de nuevo en su libro no terminado. Comparado con esto, cuanto había leído, discutido y escrito —Aristóteles y las Sentencias, las Cuestiones, las Proposiciones, las majestuosas Summas—, no era más que broza o paja. Para la mayoría de los intelectuales, una huelga de brazos cruzados así sería una equivocación y hasta algo moralmente malo. Pero el Doctor Angélico había hecho más razonamiento sistemático que doce Ángeles ordinarios juntos y estaba ya maduro para la muerte. Había conquistarlo el derecho, en esos últimos meses de su mortalidad, a pasar de la broza o paja meramente simbólica al pan del Hecho real y sustancial. Para Ángeles de un orden menor y con mejores perspectivas de longevidad, conviene que haya un retorno a la broza. Pero el hombre que regresa por la Puerta en el Muro ya no será nunca el mismo que salió por ella. Será más instruido y menos engreído, estará más contento y menos satisfecho de sí mismo, reconocerá su ignorancia más humildemente, pero, al mismo tiempo, estará mejor equipado para comprender la relación de las palabras con las cosas, del razonamiento sistemático con el insondable Misterio que trata, por siempre jale más, vanamente, de comprender...

Aldoux Huxley

4 comentarios:

María dijo...

Una extraña combinación de Björk, Huxley, mucha filosofía y Sandman. ¿Dónde estás, en medio de todas estas profundidades? No puede despertar menos que mucha curiosidad...

7 dijo...

Gracias María, también tu tienes un blog muy curioso...¡y un libro de poemas! ole, y por lo visto tienen que ser como mínimo curisas....

Un saludo

Penélope & P.L. Almela-Valchs dijo...

Somos trocitos de consciencia en un viaje al conocimiento experimental, viaje eterno, sin principio ni fin, porque somos ya, aquí y ahora, y como dices esa es nuestra principal y diría que única finalidad.
Blake puede ser oscuro, pero una vez que se conecta con su poesía, parece como si empezase a amanecer por primera vez en la vida de uno.
Saludos.

7 dijo...

Si las puertas de la percepción se abriesen...
todos esos trocitos serian uno...
un saludo Penélope & p.I.almela-valchs