viernes, 4 de julio de 2008

UNA METáFORA


…También habría una verdadera metáfora, una metáfora esencial en el símil de mujeres con flores. Swinburne hace decir en una línea a la reina de Samotracia -una reina mítica y sin duda bella- lo siguiente: "God making roses made my face" (Dios, haciendo rosas, hizo mi cara). Ahí uno siente la belleza al mismo tiempo que la fragilidad, porque se piensa en rosas, en rosas abiertas que después pasan, nada más.
De modo que pensé -dije para mí- sólo hay unas pocas metáforas esenciales, el resto consiste en destrezas, en juegos de palabras que van y vienen.
Mucho después descubrí metáforas, espléndidas metáforas que no calzarían en aquellos moldes y que me gustaría comentar con ustedes. Por ejemplo, cuando Shakespeare escribió: "The music, the food of love" (La música, el alimento del amor), siendo diferente de las otras metáforas nos parece sin embargo verdadera. También encontré una metáfora magnífica y venerable en el libro según creo de un hindú, cuya línea dice así: "Los Himalaya son la risa de Siva", las montañas terribles son la risa del terrible dios. Me pregunto si podemos ceñir esto a un molde. También descubrí en la poesía de un místico el verso siguiente: "La luna, espejo del tiempo". Uno piensa en la luna, esa cosa endeble y amarilla suspendida en el cielo y que rueda y rueda para siempre, y tiene ahí la luna endeble y el tiempo eterno.
Hay, entonces, versos diferentes y que nos hacen sentir una magia. Por ejemplo éstos -si bien la idea es un lugar común, son espléndidos- que nos llegan de Shakespeare: "Music to hear, why hear´st thou music sadly?". Ahora viene el martilleo, aunque "martillo" es una palabra demasiado dura, viene el hechizo, la música."Music to hear, why hear'st thou music sadly?/ Sweets with sweets war not, joy delights in joy" (Si eres música al oído, ¿por qué la música te entristece?/ Entre amantes no hay discordia, el goce goza en el goce). Para mí son magia pura.
Ahora bien, volviendo a lo que dije al comenzar, Lugones pensó que la metáfora era esencial para la poesía y, sin embargo, hasta donde yo sé, no se encuentran metáforas -o apenas una insinuación y nunca la metáfora declarada- en la poesía china y en la japonesa. No hay metáforas, según recuerdo, mientras que en el caso del inglés antiguo, por ejemplo, la poesía está hecha de metáforas. Así, cuando llaman al mar "la ruta de la ballena", la vastedad de la ballena sugiere la vastedad del mar; y al mismo tiempo, en contraste, cuando lo llaman (al mar) "camino del cisne", en un cisne infatigable dan la extensión del mar propiamente dicho.
Todo cuanto hemos hablado nos lleva a un hecho harto evidente, el hecho de que la poesía es tan misteriosa como la música y que intentar descifrarla nos enredará en nuevos juegos de música y de palabras…

Muchas gracias.

J. L. BORGES

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