jueves, 19 de febrero de 2009

del querer...

“Puede que no sea inteligente, pero sí sé amar...”

_____________________________Forrest Gump

En el uso ordinario de la vida, cuando decimos querer algo no pretendemos decir que si quedásemos solos en el mundo ese algo y nosotros estaríamos satisfechos No: nuestro querer ese algo consiste en que nos parece necesario para otra cosa, la cual queremos a su vez para otra, De estas cadenas de voliciones, en que un querer sirve a otro querer, se compone el tejido de nuestra habitual existencia. Con una porción de nuestro ánimo prestamos un servicio a otra porción de él, y así sucesivamente Tal modo de querer —de «querer para», de querer utilitario, convierte nuestra morada Íntima en una casa de contratación.

Mas ¿qué semejanza puede existir entre ese querer lo uno para lo otro con aquel en que queremos algo por ello mismo, sin finalidad ninguna? Nuestro querer negociante, nuestra voluntad a la inglesa —y digo esto porque el utilitarismo es la moral inglesa- había colocado las cosas todas en cadenas interminables donde cada eslabón es un medio para el próximo y, por tanto, tiene el valor relativo del lugar que ocupa en la cadena. Más este querer de nueva y más pura índole arranca a esa cadena una cosa y, solitaria, sin ponerla en relación Con nada, lujosa y superfluamente por ella misma la afirma. Frente a esta actitud de nuestra voluntad todas las demás actitudes adquieren un sentido meramente económico, donde las cosas se desean como medios. El querer ético, en cambio, hace de las cosas fines, conclusiones, ultimas fronteras de la vida, postrimerías. Termina en nosotros el vaivén de la contratación, deja de ser nuestro espíritu en una pluralidad de individuos elementales cada cual con su pequeño afán egoísta que es preciso contentar. Entra en ejercicio lo más profundo de nuestra personalidad y uniendo todos nuestros poderes dispersos, haciéndonos por caso raro, solidarios con nosotros mismos, siendo

entonces y sólo entonces verdaderamente nosotros, nos ligamos al objeto querido sin reservas ni temores. De suerte que no nos parecería soportable vivir nosotros en un mundo donde el objeto querido no existiera; nos veríamos como fantasmas de nosotros mismos, como infieles a nosotros mismos…

…La mayor parte de los hombres no hacemos sino querer en el sentido económico de la palabra: resbalamos de objeto en objeto, de acto en acto, sin tener el valor de exigir a ninguna cosa que se ofrezca como fin a nosotros. Hay un talento del querer, como lo hay del pensar, y son pocos los capaces de descubrir por encima de las utilidades sociales que rigen nuestros movimientos, que nos imponen esta o aquella actitud, su querer personalísimo. Solemos llamar vivir a sentirnos empujados por las cosas en lugar de conducirnos con nuestra propia mano.


Por tal razón yo veo la característica del acto moral en la plenitud con que es querido. Cuando todo nuestro ser quiere algo sin reservas, sin temores, integralmente-— cumplimos con nuestro deber, porque es el mayor deber la fidelidad con nosotros mismos…

José Ortega y Gasset

Pintura: Amantes 110, Niccoleta Tomas

Alex Grey

6 comentarios:

Eria.. dijo...

Pues mi querer es egoista, y cuando soy egoista es cuando mas fiel me soy a mi misma. Besitos varios.

SI ALGUIEN ME ESPERARA EN ALGUN LUGAR dijo...

Comparto con Eria.

Yo no se que es el amor, solo se cuando amo, que es en el momento en el que me encuentro. No me importa nada mas, solo se lo que quiero y a quien quiero, y es cierto que es cuando soy mas fiel a la otra persona y a mis sentientos.

Se y conozco de mi entrega y espero de la otras.

Gracias por pasar por mi casa (problemas informaticos me mantuvieron lejos de este medio). Seguire por aqui. Se bienvenido a esto que considero mio y que espero compartir.
Besos desde el Sur

belita dijo...

Tal vez la diferencia entre querer y amar resida ahí ¿NO? Existe menos egoísmo en lo segundo que en lo primero y des de luego ninguna contraprestación.

Besos y gracias por tan ilustrativo texto.

Lara tiene alas dijo...

Que más da, si el amor es egoista, cruel, sincero, generoso... la única condición es que sea libre.

"Y si se acaba la gasolina, me muero"

Muaks

Lara tiene alas

angela dijo...

como vivir sin amor?
como vivir sin amar?
.....................
estaba extrañando no pasar
abraxo

angela dijo...

me gusta ...el arbol de Rosa
abraxo