viernes, 12 de junio de 2009

Hay esperanza, mucha esperanza


El futuro destino de la raza humana será creado por la estructura caracterial de los niños del futuro. En sus manos y corazones estará esta gran decisión. Tendrán que limpiar el caos del siglo XX. Esto nos concierne a nosotros, los que vivimos en medio de este gran caos. Un nuevo tipo de desarrollo social, hasta ahora desconocido, entra en escena: El interés internacional por el NIÑO. Nuestra tarea en el nuevo desarrollo parece ser la siguiente: Nuestros padres y abuelos han intentado penetrar, en el siglo pasado y más de una vez, el muro del mal social con todo tipo de teorías sociales, programas políticos, reformas, resoluciones y revoluciones. En cada intento han fracasado miserablemente. Ni un sólo intento de mejora del destino humano ha tenido éxito hasta ahora. Más que eso, o más bien, peor que eso: con cada intento la miseria se profundizó y aumentó la confusión. La generación actual, a saber, aquellos que están en su madurez ahora, aquellos que tienen ahora de 30 60 años, han heredado esta confusión y han intentado duramente, pero en vano, salir de ella: algunos han sido capaces de levantar la cabeza por encima del caos; otros han sido arrastrados por el remolino, para no salir nunca más. Con otras palabras: Hemos fracasado miserablemente como constructores de una nueva orientación vital para la vida. Estuvimos demasiado agobiados con nuestros propios embrollos pasados. Íbamos cargados con cadenas en nuestras piernas, mientras intentábamos saltar hacia la libertad. Hemos caído, y , como generación, no nos levantaremos nunca más. ¿No hay, entonces, esperanza? Hay esperanza, mucha esperanza, si solamente mostramos el valor y la dignidad de ser conscientes de nuestro miserable fracaso. Entonces, y solamente entonces, seremos capaces de ver dónde y cómo enganchar y AYUDAR. Podemos ayudar si somos conscientes de la tremenda esperanza, que está vinculada al cambio de la opinión pública, en primer lugar en Estados Unidos, sobre la importancia y la naturaleza decisiva de la educación temprana. La primera condición para coger las oportunidades dadas es la realización de nuestra propia función: SOMOS SOLO LOS TRANSMISORES DE UN PASADO DEPRAVADO, HACIA UN FUTURO EVENTUALMENTE MEJOR. NO DEBEMOS SER NOSOTROS LOS QUE EDIFIQUEMOS ESTE FUTURO. ¡NO TENEMOSDERECHO DE DECIR A NUESTROS HIJOS CÓMO CONSTRUIR SU FUTURO! YA HEMOS DEMOSTRADO QUE SOMOS INCAPACES DE CONSTRUIR NUESTRO PROPIO FUTURO. LO QUE PODEMOS HACER COMO TRANSMISORES, NOOBSTANTE, ES CONTAR A NUESTROS HIJOS, DÓNDE Y CÓMO FRACASAMOS, PODEMOS, ADEMÁS, HACER TODO LO POSIBLE PARA REMOVER LOSOBSTÁCULOS QUE ESTÁN EN EL CAMINO DE NUESTROS HIJOS, PARA QUE CONSTRUYAN UN MUNDO NUEVO Y MEJOR PARA ELLOS MISMOS. No podemos, de ningún modo, predicar la "adaptación cultural" para nuestros hijos, ya que esta misma cultura ha sido desintegrada bajo nuestros pies hace más de 35 años. ¿Nuestros hijos tendrán que adaptarse a este siglo de guerras, matanzas en masa, tiranía y deterioro moral?
Es imposible crear un carácter humano independiente, cuando la educación está en manos de políticos. No podemos, ni osamos vender nuestros hijos de esta manera. NO PODEMOS DECIR A NUESTROS HIJOS QUÉ TIPO DE MUNDO SERÍA O HABRÍA QUE CONSTRUIR, PERO PODEMOS EQUIPAR NUESTROS HIJOS CONEL TIPO DE ESTRUCTURA CARACTERIAL Y CON EL VIGOR BIOLÓGICO QUE LES HARÁN CAPACES PARA TOMAR SUS PROPIAS DECISIONES Y ENCONTRAR SUS PROPIOS CAMINOS PARA CONSTRUIR, DE UNA MANERA RACIONAL, SU PROPIO FUTURO Y EL DE SUS HIJOS.
La especie humana ha estado dividida durante milenios en numerosos grupos: según nacionalidad, raza, religión, estado, etc. Durante milenios cada grupo humano ha dirigido sus propias medidas educacionales de ajuste de cada nueva generación a los ideales nacionales, religiosos o raciales e instituciones específicas. Si preguntamos a un dictador lo que piensa sobre cómo debería ser un niño sano, indudablemente respondería que debería ser un buen defensor del honor de su patria. Un católico diría que un niño sano o "normal" es aquel que obedece las costumbres de la Iglesia Católica: matando el anhelo "pecaminoso de la carne", aparecería aquí como la opinión principal. Un miembro de la civilización occidental definirá el niño sano como el portador ideal de la cultura occidental y el representante de la cultura oriental definirá la salud del niño como la capacidad de ser obediente, estoico, no emocional, y dispuesto a continuar con las viejas tradiciones del patriarcado oriental. El punto de vista oficial en la Rusia dictatorial, es que el niño deberá ser "como Stalin". Nosotros, por otra parte, no queremos en absoluto que nuestros hijos sean como Stalin, ni como nadie, por esta razón. Nosotros queremos que sean ellos mismos.

Los Niños del Futuro por Wilhelm Reich.
Tema monográfico del Centro de Investigación Orgonómico Infantil, dado por Wilhelm Reich en la Segunda Conferencia Internacional de Orgonomía, 25 de Agosto 1950. Publicado en Orgone Energy Bulletin (1950).

Pintura: Rosa Vivanco_La barca de la esperanza_Mixta sobre papel tabla 100 por 38_
Viñeta comic_Matrix - #11 Burning hope (John Van Fleet)
Viñeta comic_Matrix _Wachowski - Manex - Morning Sickness

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