viernes, 2 de octubre de 2009

un infinito que amo y jamás he conocido


¿Vienes del cielo profundo o sales del abismo,
oh, Belleza?. Tu mirada, infernal y divina,
vierte confusamente la buena acción y el crimen,
y se puede por eso compararte al vino.

Contienes en tus ojos el ocaso y la aurora;
esparces perfumes como una tarde de tormenta,
tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
que vuelven cobarde al héroe y valiente al niño.

¿Sales del negro abismo o bajas de los astros?
El Destino hechizado sigue tus enaguas como un perro;
siembras al azar el gozo y los desastres, -
y lo gobiernas todo sin responder a nada.

Marchas sobre los muertos, belleza, de los que te [burlas;
de tus joyas el Horror no es la menos encantadora,
y el Asesinato, entre tus más queridos colgantes,
sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.

La efímera* deslumbrada vuela hacia ti, candela,
crepita, arde y dice: ¡Bendigamos esta antorcha!
El amante jadeando inclinado sobre su bella
parece un moribundo acariciando su tumba.

¿Qué importa que tú vengas del cielo o del infierno,
oh Belleza!, ¡ monstruo enorme, espantoso, ingenuo!,
si tus ojos, tu sonrisa, tus pies, me abren la puerta
de un Infinito al que amo y nunca he conocido?

De Satán o de Dios, ¿qué importa? Angel o Sirena,
¿qué importa,,si tú haces —hada de ojos de terciopelo,
ritmo, perfume, fulgor, oh mi única reina—
menos horrible el universo y menos pesados los instantes?

Charles Baudelaire_Himno a la Belleza

1 comentario:

Lentejas dijo...

mi poema favorito!!ahi esta, tu lo tienes, ese es. Eso es lo más grande!pasaba por aqui de pura casualidad!